Ganador del tercer lugar del Premio ADI 2026, el proyecto transforma el ciclo del agua en una experiencia que integra industria, arquitectura, cultura y sustentabilidad

Por Rebeca Romero

El tercer lugar del Premio ADI 2026 fue para Casa del Agua, una planta que convierte la lluvia en el punto de partida de su proceso productivo. Ubicado en Huixquilucan, Estado de México, el proyecto integra arquitectura, sustentabilidad y operación industrial en una misma propuesta.

Además de responder a las necesidades de la marca, el complejo busca generar conciencia sobre el valor del agua y su importancia para el medio ambiente.

La visión del proyecto reunió dos perspectivas complementarias: la estrategia empresarial impulsada por Jorge Quinzaños Suárez, presidente de Grupo Invertierra, y la propuesta arquitectónica encabezada por Bernardo Quinzaños Oria, fundador y director general de Centro de Colaboración Arquitectónica.

En entrevista exclusiva con Revista Inversión Inmobiliaria, Jorge Quinzaños Suárez explicó que la iniciativa surgió hace cerca de una década con el objetivo de ofrecer una alternativa dentro de la industria del agua embotellada y responder a las preocupaciones relacionadas con el uso de los recursos naturales y la generación de residuos.

“Somos férreos en la defensa del medio ambiente y de la cultura de la regeneración. Pensamos que el agua, que cada vez es un recurso natural más escaso, debía aprovecharse de una manera distinta”, explicó.

La empresa apostó por desarrollar un producto elaborado con agua de lluvia purificada y envasado en materiales reutilizables y reciclables. Conforme creció la operación, surgió la necesidad de construir una instalación propia que permitiera controlar todos los procesos y reflejar la identidad de la marca.

“Queríamos hacer algo muy representativo e importante. No por el premio, sino porque siempre hemos tenido inscrito en nuestro ADN que las cosas que hagas las tienes que hacer lo mejor que puedas”, comentó Quinzaños Suárez.

La lluvia como punto de partida

Para acompañar el crecimiento de la marca, Grupo Invertierra eligió un predio de su reserva en Huixquilucan, donde las condiciones climáticas favorecen la captación de agua de lluvia.

Más allá de resolver las necesidades productivas, el proyecto buscó convertir la arquitectura en una representación tangible de los valores de Casa del Agua.

Por su parte, Quinzaños Oria explicó que el diseño parte de una premisa: recordar que las personas forman parte del ciclo natural del agua y que su relación con este recurso debe entenderse desde una perspectiva integral.

“Casa del Agua es un edificio que engloba la esencia de la marca. Es un concepto que tiene que ver con el ciclo del agua y con el entendimiento de que somos parte integral, como seres humanos, de ese ciclo”, señaló.

La construcción incorpora una cubierta en forma de “V” que capta el agua de lluvia y la conduce hacia una serie de cisternas, donde inicia el proceso de filtración, purificación y armonización. Posteriormente, el líquido se destina al embotellado.

El edificio funciona como un recorrido que permite observar cada una de las etapas mediante las cuales la lluvia se transforma en un producto de consumo.

“Quisimos que el edificio fuera una celebración de este proceso y una celebración de este ritual que inicia con el agua de lluvia y termina con el consumidor final”, indicó.

La selección de los materiales también busca reforzar la relación entre la construcción y su entorno.

“Los materiales fueron utilizados en su estado natural, en crudo, porque representan esta conexión con la naturaleza que forma parte de la identidad de la marca”, explicó Quinzaños Oria.

Sustentabilidad y criterios ASG

La sustentabilidad atraviesa todas las decisiones del proyecto, desde la obtención de la materia prima hasta la concepción arquitectónica de la planta.

Además de aprovechar agua de lluvia, la empresa utiliza envases de vidrio y aluminio para reducir los residuos asociados con los plásticos de un solo uso. También incorporó sistemas destinados a optimizar los recursos disponibles en el sitio.

Según Quinzaños Oria, las soluciones constructivas se definieron mediante estudios técnicos que permitieron identificar las alternativas más adecuadas para el terreno y sus condiciones ambientales.

“Todos los sistemas que utilizamos para la captura de la lluvia, su purificación y su armonización tienen este concepto del medio ambiente como punto de partida de las decisiones que tomamos”, comentó.

La compañía también trabaja para incorporar certificaciones y estándares vinculados con los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), cada vez más relevantes dentro del sector empresarial.

Quinzaños Suárez destacó que estas herramientas no solo fortalecen la operación, sino también la relación con inversionistas, clientes, proveedores y comunidades.

“No solamente se trata de cumplir por llenar un requisito, sino por el convencimiento de que queremos ser mejores. Este es un proyecto de largo plazo y que tiene un sello muy importante de nuestra familia y de lo que queremos trascender”, afirmó.

Más que una planta industrial

Uno de los aspectos más innovadores de Casa del Agua es la incorporación de usos que tradicionalmente no forman parte de la infraestructura industrial.

El complejo contempla un museo y espacios destinados a difundir contenidos sobre sustentabilidad, aprovechamiento responsable del agua y educación ambiental.

Para Quinzaños Oria, esta integración busca acercar los procesos productivos a la sociedad y generar una mayor comprensión sobre la importancia del recurso hídrico.

“Todo el proceso es visible. Puedes ver cómo se captura el agua, por dónde baja, dónde llega, por dónde se filtra y cuáles son las máquinas que se utilizan para ello”, explicó.

El museo permitirá que visitantes y estudiantes conozcan directamente el funcionamiento de la planta y los principios que dieron origen al proyecto.

“Va a permitir explicar todas estas premisas que hay alrededor del agua y del uso consciente del agua. La gente podrá familiarizarse con estos procesos de forma directa”, señaló.

La empresa también contempla recibir grupos escolares y desarrollar actividades educativas relacionadas con el agua y la sustentabilidad.

“Queremos que nuestro concepto trascienda más allá de una botella de agua. Vamos a invitar escuelas y realizar recorridos para mostrar la importancia que tiene el agua y cómo debemos cuidarla”, indicó.

Reconocimiento a una visión de largo plazo

Para los impulsores del proyecto, el Premio ADI reconoce años de planeación, colaboración y trabajo conjunto.

Quinzaños Suárez recordó que fue uno de los fundadores de la ADI hace más de tres décadas y que participó durante años en distintas iniciativas de la organización.

“Es una gran satisfacción porque tengo un gran amor por la ADI. He visto los frutos que ha generado durante todos estos años y, además, siempre es satisfactorio que te digan que vas por buen camino”, comentó.

El empresario destacó que el galardón tiene un significado especial por tratarse de una iniciativa desarrollada por distintos integrantes de la familia, quienes aportaron conocimientos en estrategia, finanzas, arquitectura y operación.

Por su parte, Quinzaños Oria consideró que el reconocimiento representa un incentivo para continuar desarrollando proyectos con impacto positivo en las comunidades.

“Es un gran honor, un gran orgullo y también una gran responsabilidad. Nos invita a seguir haciendo más cosas y a seguir soñando con proyectos que puedan ser benéficos para la sociedad”, concluyó.

Destacados:

  1. Casa del Agua capta, purifica y embotella agua de lluvia dentro de una planta diseñada para mostrar todo el proceso.
  2. El proyecto integra arquitectura, producción industrial, educación ambiental y sustentabilidad.
  3. Una cubierta en forma de “V” conduce el agua de lluvia hacia cisternas para su tratamiento.
  4. La empresa utiliza envases de vidrio y aluminio para reducir los plásticos de un solo uso.
  5. El complejo contempla un museo y recorridos educativos para estudiantes y visitantes.
  6. El Premio ADI reconoció una visión de largo plazo basada en regeneración, innovación y uso responsable del agua.